El cuero auténtico agradece un poco de cuidado. Bien cuidado, desarrolla con el tiempo su propio carácter: una pátina natural y gradual que refleja cómo se usa realmente cada pieza. Así puedes ayudar a que la tuya envejezca bien.
Limpieza diaria
Limpia tu pieza con un paño suave y seco para eliminar el polvo y la suciedad cotidianos. Para marcas leves suele bastar un paño apenas húmedo; evita empapar el cuero y déjalo siempre secar de forma natural, sin acelerar el proceso.
Humedad y lluvia
El cuero no es impermeable. Si se moja con la lluvia o le salpica agua, seca la humedad con suavidad usando un paño suave y seco lo antes posible y deja que se seque de forma natural a temperatura ambiente. Evita en lo posible la exposición prolongada a la humedad.
Nunca seques el cuero con calor directo. Mantenlo alejado de radiadores, calefactores y secadores de pelo: el calor directo puede resecar el cuero, endurecerlo y provocar grietas.
Luz solar
No dejes tu pieza expuesta al sol directo durante mucho tiempo. La exposición prolongada a los rayos UV puede decolorar y resecar el cuero con el tiempo.
Hidratación
Si quieres usar un acondicionador para cuero, elige uno adecuado al tipo de cuero de tu pieza y pruébalo siempre primero en una zona pequeña y discreta para comprobar cómo reacciona antes de aplicarlo en más superficie.
Tu pieza llega en un bonito embalaje protector pensado para mantenerla segura durante el transporte. Actualmente no incluimos crema, paño, cepillo ni otros accesorios de cuidado con los pedidos; los productos de limpieza o hidratación los eliges tú por separado.
Almacenamiento
Guarda tu pieza en un lugar seco y bien ventilado, lejos de la luz solar directa y de fuentes de calor. Evita guardarla durante mucho tiempo en plástico hermético: al cuero le conviene poder respirar.
Uso diario
Procura no llenar en exceso carteras, tarjeteros o bolsos más allá de su capacidad: el exceso de carga tensa las costuras y deforma la pieza con el tiempo.
Variación natural
El cuero es un material natural, por lo que el grano, la textura y el tono varían ligeramente de una pieza a otra, y seguirán cambiando suavemente a medida que tu artículo desarrolle su propia pátina con el uso. Esta variación natural es parte de lo que hace única a cada pieza; no es un defecto de fabricación.
Preguntas
Si tienes dudas sobre cómo cuidar una pieza concreta, escríbenos a khanaghaeu@gmail.com.